RELATO CORTO MUJER POBRE, HOMBRE RICO
MUJER POBRE, HOMBRE RICO
En una ciudad dividida por calles y destinos, dos vidas corrían paralelas sin saberlo, marcadas por la desigualdad y la ironía del destino.
En un barrio olvidado por el tiempo y la esperanza, vivía Marta, una mujer de mirada cansada y manos ásperas. La pobreza había sido su compañera desde niña, y el hambre, su verdugo constante. Aquella mañana, con el estómago vacío y la desesperación apretándole el pecho, Marta decidió cruzar una línea que jamás imaginó traspasar: robó un pan en una pequeña tienda del barrio. No fue un acto de maldad, sino de supervivencia. Pero la justicia, implacable y ciega, la atrapó rápidamente. En la cárcel, Marta se convirtió en un número más, una sombra entre rejas, mientras su barrio seguía olvidado, y su historia, ignorada.

A pocos kilómetros, en un barrio de torres brillantes y coches lujosos, vivía Víctor, un hombre cuya sonrisa era tan afilada como sus negocios. Su riqueza no provenía del trabajo honesto, sino de maniobras turbias, de hundir a pequeños empresarios y de tejer redes de influencia que llegaban hasta los pasillos del poder político. Cada día, Víctor se hacía más rico, más influyente, más intocable. Su nombre aparecía en titulares que hablaban de éxito y progreso, mientras detrás de esa fachada, arruinaba vidas y sueños con la misma facilidad con la que cambiaba de corbata.
Ninguno de los dos sabía de la existencia del otro, pero sus destinos estaban entrelazados por la misma ciudad, por la misma sociedad que permitía que Marta terminara en la cárcel por un pan, mientras Víctor acumulaba fortunas a costa del sufrimiento ajeno.
Un día, mientras Marta cumplía su condena, Víctor asistía a una gala benéfica, patrocinada por su empresa, donde se jactaba de su «compromiso social». La ironía era palpable: el hombre que destruía vidas con sus negocios, ahora posaba como salvador de la comunidad, mientras la mujer que solo quiso sobrevivir pagaba con su libertad un acto de hambre.
Mujer Pobre, Hombre Rico – Serie Relatos Cortos – Copyright ©Montserrat Valls y ©Juan Genovés